Barra de un bar de tapas tradicional en Granada con camareros trabajando

El convenio sube el salario: ¿encontraremos por fin personal en la hostelería de Granada?

La hostelería granadina ya tiene nuevo convenio. El lunes 5 de octubre, la Federación de Hostelería y Turismo de Granada y los sindicatos UGT y CCOO firmaron el texto que regulará el sector durante los próximos tres años. Afecta a más de 27.000 trabajadores y a más de 3.500 establecimientos de toda la provincia: hoteles, restaurantes, bares, cafeterías, catering y ocio nocturno.

Barra de un bar de tapas tradicional en Granada con camareros trabajando

Lo que cambia

  • Subida salarial del 10,5 % en tres años: un 3,7 % en 2026 (con carácter retroactivo desde el 1 de enero), un 3,4 % en 2027 y otro 3,4 % en 2028.
  • Atrasos: las empresas tienen hasta el 31 de diciembre para abonar lo que deben de este año.
  • Cláusula de garantía frente al IPC: si la inflación supera lo pactado, las tablas se revisan. Es una novedad de este convenio.
  • Freno a la parcialidad ficticia: medidas para que los contratos a tiempo parcial reflejen las horas que de verdad se trabajan.
  • Otras mejoras: en el acceso a la jubilación anticipada y en la retribución de los contratos de formación.

Para ponerlo en números: un camarero de bar (categoría C) pasa de 1.435,89 € a 1.489,01 € de salario base, en catorce pagas. Son unos 744 € más al año, sin contar complementos.

Mi opinión

Llevo años al otro lado de la barra y sentado en las mesas de Granada, y hay algo que se repite en casi todas las conversaciones con hosteleros: “no encuentro personal”. Este convenio no lo arregla todo, pero va en la dirección correcta. Sin sueldos dignos y sin horarios reales, no hay forma de retener a la gente buena, y sin gente buena no hay restaurante que aguante.

Lo que más me gusta no es la cifra, sino la cláusula de garantía frente al IPC y el freno a los contratos parciales que esconden jornadas completas. Eso es lo que de verdad dignifica el oficio. Un buen camarero, un buen jefe de sala o un buen cocinero son la mitad de la experiencia que vivimos como clientes, y ya era hora de que el convenio lo reconociera.

Dicho esto, no hay que olvidar que la mayoría de los negocios de la provincia son pequeños: bares de barrio y restaurantes familiares que ya vienen apretados por la luz, el producto y los alquileres. El reto ahora es que las subidas no acaben trasladándose tal cual a la carta. Y aquí los clientes también tenemos parte: valorar el servicio y entender que comer bien, con profesionales bien pagados, tiene un precio justo.

Habrá que ver cómo se aplica en el día a día. Pero si sirve para que más jóvenes vean la hostelería como una profesión y no como un trabajo de paso, Granada sale ganando.

¿Y tú qué opinas? ¿Notas la falta de personal cuando sales a comer o a tapear? Te leo en comentarios y en Instagram @elgochogourmetgrx.

Fuentes: Ahora Granada, Qué! y El Independiente de Granada.

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